EL ARCHIVO

Heraldo de la Guerra: Parte III

La matanza es gratificante, pero el placer de ver a tus enemigos entregarte la llave de la victoria, arrodillados a tus pies es un pequeño regalo que te puede alegrar el día. Eso es lo que Guerra estaba pensando mientras contemplaba a los Elegidos de Pizarra entregar el séptimo sello a María del Rosario. Casi se habían ganado un lugar de prestigio en el nuevo mundo que el Cisma planeaba crear, pero aún faltaba una última prueba de fe. Edwin no había muerto. No estaba claro si algún artilugio lo había librado de la garras de la muerte o si Guerra había perdonado la vida a aquel que le proporcionó una gratificante pelea. Pero lo cierto es que los Elegidos tenían que dar con él para convencerlo

Destacados
Recientes
Archivo
Síguenos
  • White Facebook Icon
  • White Instagram Icon
  • White Twitter Icon